Llegado este punto y viendo el desarrollo de la tarea he decidido restaurar también la mercurio azul (125).

Aunque el estado general es peor y faltan algunas piezas creo que con la experiencia adquirida hasta ahora no será tan dificil como pensaba en principio y en realidad la idea inicial de usarla como donante tampoco aporta tantas piezas a la otra.

Teniamos dos problemas relativamente graves, la rosca del escape y la rotura del chasis.

Para el primero acudimos a un profesional, Rectificados Castilla, que tras mandrinar la rosca dañada colocaron un casquillo con una rosca nueva. Como la soldadura quedo un poco fea hemos retocado con soldadura en frio (nural):

Queda pendiente meterse con el resto del motor (rodamientos, retenes, juntas …)

En cuanto a la rotura del chasis lo hemos solucionado cortando un trozo del tubo roto e introduciendo en el interior otro trozo de tubo del grosor de la sección interior, reforzando despues la zona con una pletina soldada.

Pensando en optimizar el trabajo he decidido prepara todas las piezas que deban ser imprimadas y pintadas, para hacer el proceso a la vez que las de la 155, asi que ya sabeis a que me he dedicado ultimamente…

Asi va quedando todo despues de mucha, pero que mucha lija…

En la mayoria de las piezas he utilizado un disco con puas de nylon que se adapta al taladro (bueno unos cuantos) y que suele usarse para decapar. El resultado es bastante bueno para eliminar el oxido si este no es muy profundo y no es demasiado abrasivo con el metal. Para zonas mas oxidadas uno de puas metalicas, lija e incluso para el codo de escape, que estaba muy oxidado, he usado acido clorhidrico (salfumant), que se come el oxido y todo lo que pilla. El problema con el acido es que hay que neutralizar su efecto ya que sino la pieza volvera a oxidarse rapidamente, lo que puede conseguirse con amoniaco. Aun asi se volvio a oxidar varias veces asi que hubo que volver a pulirlo y aplicar mas amoniaco.

Falta ver si las llantas son recuperables.

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